El simple gesto que revela mucho: qué significa sacarse la zapatillas sin desatar los cordones, según la psicología


Millones de personas alrededor del mundo ejecutan sin pensar un gesto que puede parecer mundano pero que puede revelar mucho, según la mirada psicológica.
Aunque muchos lo ven como una simple costumbre, quitarse las zapatillas sin desatar los cordones es, según la psicología, una práctica cotidiana que puede revelar claves sobre cómo funciona el cerebro humano, cómo gestionamos nuestra energía mental y qué dice esto acerca de nuestra relación con el esfuerzo y el autocuidado.
Según la psicóloga Olga Albaladejo, este comportamiento no solo responde a una cuestión práctica, sino que “habla de nuestra relación con las normas, con el desgaste físico y con la inmediatez en nuestra vida diaria”, explica la experta.
Al llegar a casa después de un largo día, el cerebro humano parece buscar constantemente formas de ahorrar energía.
Aproximadamente un 40% de las acciones que realizamos cada día no son decisiones conscientes, sino hábitos automáticos que el cerebro ejecuta para reservar recursos mentales para actividades que requieren más atención.
En este sentido, quitarse las zapatillas sin desatar los cordones entra en esa categoría de acciones que se realizan casi sin darse cuenta.
Este fenómeno está relacionado con lo que los especialistas llaman “piloto automático”, un estado en el que el cuerpo ejecuta gestos rutinarios mientras la atención consciente se encuentra enfocada en otra parte.
Este tipo de comportamiento puede ser un arma de doble filo. Aunque permite a nuestra mente descansar y reducir la carga cognitiva de la rutina, también indica una desconexión con el momento presente.
Los psicólogos advierten que este patrón no debe extrapolarse a situaciones complejas del día a día, como manejar o cruzar la calle, donde la atención plena es crucial.
Para la psicología, no siempre es sencillo determinar si este gesto es simplemente práctico o si forma parte de un patrón más complejo de comportamiento.
Para algunos, quitarse las zapatillas sin desatar los cordones es un acto neutro que solo busca comodidad y ligereza tras un día largo. Para otros, puede significar urgencia, estrés o una tendencia a la inmediatez para ahorrar energía y tiempo (algo común en los tiempos modernos), reflejando un estilo de vida acelerado o una desconexión mental cotidiana.
Fuente: www.clarin.com



